martes, 21 de febrero de 2012

CUARESMA: "DIOS MÍO, DEVUÉLVEME LA ALEGRÍA DE TU SALVACIÓN"

Dios nos quiere hacer un regalo maravilloso: EL TIEMPO DE CUARESMA.
Son cuarenta días preciosos a través de los cuales podemos disponer, preparar, encender el corazón para vivir con estupor la semana santa y la pascua.
Son necesarios estos días para que, mediante el ayuno la oración y la limosna, nuestras vidas se vayan centrando para no perdernos ningún detalle al revivir la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
Junto a toda la Iglesia, con los medios que ella nos regala, nos disponemos a comenzar el Miércoles de Ceniza este camino espléndido.
Nada que perder, todo por ganar; aunque para ganar debamos perder ("el que pierda la vida por mí... la encontrará").
Nuestra máxima para este tiempo es el deseo del rey David que expresa en el Salmo conocido como "Miserere", el 50 (51): "Señor, devuélveme la alegría de tu Salvación".
Llevamos muy dentro de nosotros la necesidad de que Dios nos devuelve esa alegría que brota espontáneamente de un corazón que se sabe profundamente amado por el Señor, especialmente elegido, sanado y redimido; se nos van pegando al cuerpo y al alma las cosas del mundo que nos impiden reconocer su Presencia diaria, su Compañía salvadora.
Que el Espíritu Santo nos ayuda a ir al desierto, a sufrir las tentaciones y vencerlas, a experimentar de nuevo la muerte que redime y la resurrección que salva.
Ánimo, lanzados con ilusión y agradecimiento a la apasionante búsqueda de Cristo, aunque para ello sea necesario despojarse de muchas cosas, descartar otras y abrazar muchas más.
¡Santa Cuaresma!

Aquí podéis leer el Mensaje del Papa para la Cuaresma 2012:
http://webcatolicodejavier.org/cuaresma.html